Plan de pensiones Galia

Un plan de pensiones es un instrumento de ahorro que ofrece beneficios fiscales con ciertas limitaciones que a lo largo del tiempo pueden ir variando en función de la legislación.

En Galia, creemos que las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras, pero ofrecen una visión clara de la gestión del plan de pensiones. 

 

La diferencia principal entre un plan de pensiones y un plan de previsión asegurado es que la rentabilidad de un plan de pensiones depende del comportamiento de los activos en los que se invierte, mientras que un plan de previsión asegurado debe garantizar un tipo de interés, es decir, ofrece rendimientos ciertos. 

¿Por qué contratar un plan de pensiones o un plan de previsión asegurado?

Ambos sistemas tienen como objetivo la creación de un capital para disfrutar de la jubilación. No obstante, hay una serie de contingencias establecidas por el propio plan y reguladas por ley bajo las cuales se pueden rescatar los derechos consolidados del plan antes de la jubilación. Estas son la incapacidad laboral, la dependencia, la enfermedad grave, el desempleo o la situación de desahucio entre otras. 

 

Los planes de pensión y los planes de previsión le ofrecen la posibilidad de disponer anticipadamente del importe de los derechos consolidados correspondiente a aportaciones realizadas con al menos 10 años de antigüedad.

 

Existe un límite legal de aportación anual a este tipo de planes de 2.000 € o el 30% de los rendimientos del trabajo y actividades económicas del asegurado, la opción que suponga una menor cantidad. Las aportaciones a los planes de pensiones o de previsión asegurada se benefician de la reducción de la base imponible del IRPF, en cuanto a prestaciones de los planes. 

Categorías de riesgo de los planes de pensión en función de dónde invierten sus activos

   Renta fija corto plazo: No pueden contener activos de renta variable. La duración media de la cartera de renta fija no puede ser mayor de dos años. (menor duración implica menor riesgo).

   Renta fija mixta: Su proporción de activos de renta variable no puede exceder el 30%.

   Renta variable: Su cartera se compone de activos de renta variable en al menos un 75%.

   Renta fija largo plazo: No puede contener activos de renta variable y en este caso la duración media de la cartera de renta fija es mayor a dos años.

   Renta variable mixta: Podrá invertir en activos de renta variable en un porcentaje que oscila en todo momento entre el 30% y el 75%.

¿Necesita saber más?

Solicite más información

¿Cómo
trabajamos?

Garantía total

Máxima protección en caso de accidente

Protección personalizada

Coberturas adaptadas a cada empresa

Asesoramiento

Le ofrecemos la solución que necesita

Servicio personalizado

Adaptamos las garantías de su seguro

Protección completa

Su pyme estará a salvo en todo momento

Adaptabilidad

Adaptación completa a sus necesidades

DD barra MM barra AAAA
Consentimiento*
Hidden
Hidden
Hidden
Hidden

Artículos que quizás
le interesen

Abrir chat
Te ayudo a saber el precio de tu seguro